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Muchos niños en México tienen que madurar prematuramente, incorporándose al trabajo desde los ocho años. En el caso de los niños que ingresan a las minas, esto representa una especie de retorno al útero materno, húmedo y caliente. Sin embargo, las minas también han cobrado millones de vidas inocentes. "La compuerta número doce (Baldomero Lillo)" es un cuento que retrata la ambivalencia entre la ternura infantil y la sordidez de la mina, rematando con un final trágico. He aquí un fragmento:
Miledi Rodríguez Ramos
-¡Hombre!, este muchacho es todavía muy débil para el trabajo. ¿Es hijo tuyo?
-Sí, señor.
-Pues debías tener lástima de sus pocos años y antes de enterrarlo aquí, enviarlo a la escuela por algún tiempo.
-Señor-balbuceó la ruda voz del minero en la que vibraba un acento de dolorosa súplica, somos seis en casa y unos solo el que trabaja. Pablo cumplió ya los ocho años y debe de ganar el pan que come y como hijo de minero su oficio será el de sus mayores, que no tuvieron nunca otra escuela mas que la mina (...).
-¡Juan!-exclamó el hombrecillo, dirigiéndose al recién llegado-, lleva a este chico a la compuerta número 12, remplazará al hijo de José, el carretillero, aplastado ayer por la corrida.
La criatura, medio muerta de terror, lanzaba gritos penetrantes de pavorosa angustia y hubo que emplear la violencia para sacarlo de entre las piernas del padre, a las que se había asido con todas sus fuerzas (...).
Gate number 12
-¡Man!, this child is still so weak to work. Is this your child?
-Yes, Sr.
-Then you should have to feel compassion for him, considering his few years and before burying him take him to the school.
-Sr.- babbled the rude voice of the miner, where vibrate one painful appeal accent, we are six members in the family and only one works. Pablo is eight years and he should win the bread he eats every day. As a miner son, he should follow his parent's job and it can only be the school of the mine (...).
-¡Juan!-exclaimed the little man, addressing to the new arrived-, take this kid to the gate number 12, he will replace the wheelbarrow man son, crushed yesterday by the mudslide.
The child, almost death of fright, cried sharply and it was necessary the use of the violence in order to take out from his father legs (...).
Traducción de Miledi Rodríguez. Copyright (2016)

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